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Energías renovables para una transición energética justa

Constanza Levicán

Fundadora y CEO de Suncast

En enero 2021 fui seleccionada por la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) para ser miembro del Foro de la Juventud de IRENA. Para esto, se realizaron tres jornadas de trabajo donde analizamos distintas aristas del objetivo central: "Promover una transición energética justa e inclusiva". En estos grupos de trabajo participaron cerca de 100 jóvenes seleccionados por IRENA quienes están totalmente involucrados en la transición energética, desde sus localidades, principalmente desde las economías emergentes.


En el primer grupo de trabajo discutimos sobre el papel de las energías renovables en el tratamiento de los principales desafíos sociales, incluso en el ámbito humanitario y en el sector de la salud. IRENA estima que cerca de la mitad de la población mundial tiene falta de acceso a servicios básicos de salud. En el grupo reflexionamos que existe una estrecha relación entre el acceso a la energía y la pobreza. La falta de acceso a la energía eléctrica perjudica especialmente a las mujeres, quienes deben cocinar expuestas a contaminación intradomiciliaria, disminuyen sus posibilidades de autoemplearse, por ejemplo, algo tan sencillo como tener una máquina de coser para realizar trabajos menores mientras cuidan a sus hijos.


Revisamos casos de electrificación en Irak, Etiopía y Burkina Faso a través de microredes para: alimentar sistemas de iluminación y comunicación de baja escala (radios), disminuir la contaminación intradomiciliaria y aumentar horas de luz lo que aumenta las posibilidades de educación. A pesar de los beneficios económicos y sociales, este tipo de proyectos requieren una alta inversión inicial y las comunidades vulnerables no podrán acceder si tampoco tienen acceso a la banca para solicitar préstamos.


En el segundo grupo de trabajo analizamos cómo crear oportunidades para los jóvenes en la transición energética abordando los desafíos relacionados con la igualdad de género, la creación de empleo y la educación. IRENA plantea que habrán 29,5 millones de empleos en energías renovables al 2030. Conversamos que si bien el emprendimiento y la innovación son excelentes formas de trabajar por la transición energética, no todos querrán optar por este camino. Además, planteamos que el mercado energético es un mercado difícil de ingresar porque generalmente exige experiencia previa y herramientas profesionales específicas.


"Las energías renovables tienen la capacidad de entregar soluciones competitivas, simples y limpias para una transición energética justa", Constanza Levicán, CEO de Suncast.

Por este motivo en nuestro diálogo aparecieron las pasantías. Las pasantías son muy relevantes para que los jóvenes puedan adquirir conocimiento y experiencia en la industria, para luego poder ingresar formalmente al mercado eléctrico. Para los jóvenes es fundamental tener la oportunidad de aprender de otros y de entrenarse. Por otro lado, es importante reconocer que existen grupos marginados, que tienen mayores barreras para participar en el mundo profesional, y por ende, también en la transición energética.


Estos grupos los identificamos como: personas en la pobreza, aquellas que viven en zonas rurales, pueblos indígenas, refugiados e inmigrantes. Es necesario contar con sistemas educativos online con lo que se puede tener mayor alcance y así democratizar parte de las oportunidades de participar en la transición energética.


El tercer grupo de trabajo estuvo enfocado en cómo promover las voces y el trabajo de los jóvenes, en el ámbito de la participación comunitaria, la investigación y el apoyo al desarrollo de las energías renovables. A través de una votación online el grupo consideró que los jóvenes están poco representados en las decisiones público-privadas de alto nivel. Si bien no somos incluidos en las decisiones relevantes, somos buenos aliados porque los jóvenes podemos acelerar la transición energética con decisiones dinámicas, creativas y siendo inclusivos.


Por ende, es importante promover el desarrollo profesional de los jóvenes a través de la política pública, desde la educación, y también programas especiales respecto a la transición energética. Además, podemos apoyar en la implementación de nuevas políticas, modelos de negocios y tecnologías al ámbito local. La opinión generalizada fue que en vez de simplemente copiar proyectos que fueron exitosos en otros lugares, es importante el enfoque local, por ejemplo, realizar procesos de innovación abierta enfocada en las problemáticas locales.


¿El acceso a la energía es un derecho o un privilegio? La energía tiene un rol fundamental, respecto a la pobreza, educación y salud. Por lo tanto, cómo respondamos a esta pregunta será un reflejo de las medidas y políticas de nuestro país. Las energías renovables tienen la capacidad de entregar soluciones competitivas, simples y limpias para una transición energética justa.


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